La Procuración General es, en primer lugar, el abogado del Estado frente a los tribunales. Esto implica dos misiones complementarias: defender activamente los intereses patrimoniales del Gobierno de la Ciudad frente a las pretensiones de terceros, y gestionar la cartera judicial con inteligencia estratégica para maximizar los resultados, reducir la exposición económica y generar los recursos que el Estado necesita para cumplir sus fines.
Con más de cuarenta y seis mil juicios activos al inicio de la gestión, la primera decisión fue abandonar el modelo de gestión homogéneo y reactivo en favor de un enfoque basado en priorización, análisis económico-jurídico y criterios de impacto. El Scoring de Priorización de Materias Judiciales (SPMJ), con siete criterios ponderados, es la herramienta metodológica que permite a la institución saber dónde concentrar su energía y cuándo actuar. El resultado no es solo más eficiencia: es más dinero ingresado al erario, más ahorro en el gasto judicial y una cartera más sana.
Junto a la gestión estratégica de la cartera, la Procuración General asume la conducción directa de los asuntos de mayor relevancia institucional para el Gobierno de la Ciudad. Los litigios que involucran cuestiones constitucionales, definiciones de política pública, precedentes jurisprudenciales de alto impacto o intereses estratégicos del Estado son gestionados por un equipo especializado de abogados públicos, dedicado de manera exclusiva a esos asuntos. Esta área de litigios complejos opera con una lógica distinta a la de la gestión de cartera: no administra volumen sino profundidad, y su trabajo no se mide en cantidad de juicios resueltos sino en la calidad de los precedentes construidos y en la solidez de la posición jurídica del Estado frente a los tribunales que definen el derecho público de la Ciudad.
La dimensión económica del litigio completa este vertical. La gestión estratégica de las ejecuciones fiscales, la regulación activa de honorarios de abogados y peritos, y la identificación de nuevas vías de recupero son parte integrante de la misión de este vertical: la defensa del Estado no es solo procesal, es también patrimonial.