Mesa de Entradas Inteligente
Automatiza la recepción, clasificación y distribución de expedientes, reduce tiempos y mejora la trazabilidad documental.
Ver demoImpulsamos un proceso de transformación orientado a incorporar IA de manera estratégica, progresiva y responsable en los procesos del organismo.
¿Cómo innovamos y cómo nos transformamos?
La inteligencia artificial es la tecnología de propósito general más disruptiva de nuestra época. En el campo jurídico-público, su potencial es aún mayor: la naturaleza intensiva en documentos, la repetitividad de muchas tareas de alto volumen y la necesidad de analizar grandes corpus normativos y jurisprudenciales la convierten en una herramienta estratégica de primer orden.
La Procuración General fue el primer organismo público de la Argentina en constituir un área especializada en inteligencia artificial. Bajo el nombre PG Inteligente, la Dirección General de Inteligencia Artificial tiene a su cargo diseñar e implementar la estrategia institucional de adopción de soluciones basadas en IA, agentes de inteligencia artificial y sistemas híbridos; elaborar y mantener actualizado el marco normativo interno en la materia; coordinar la identificación, evaluación y priorización de oportunidades de incorporación de IA en los procesos del organismo; y desplegar los mecanismos de gobernanza institucional orientados a asegurar criterios de transparencia, trazabilidad, rendición de cuentas, supervisión humana y gestión de riesgos.
La dimensión federal e internacional de este vertical es parte de su identidad. La Procuración General articula su posición institucional en materia de inteligencia artificial con organismos del Gobierno de la Ciudad, jurisdicciones provinciales y nacionales, redes federales, organismos multilaterales y espacios académicos, contribuyendo activamente a la construcción de una gobernanza pública de la IA a escala regional. No se trata solo de implementar: se trata de liderar el debate y definir los estándares.
Este vertical también absorbe la transformación organizacional más amplia: la reingeniería de procesos internos, el desarrollo de infraestructura tecnológica robusta y la automatización de microtareas administrativas son parte de la misma agenda de modernización que da identidad a PG Inteligente. La IA no reemplaza el criterio jurídico humano: lo amplifica, lo agiliza y lo libera para concentrarse en lo que verdaderamente requiere inteligencia.
Este eje partió de una premisa fundamental: la utilidad de la inteligencia artificial en el sector público no se mide por su sola disponibilidad, sino por su capacidad de aportar mejoras concretas en la dinámica institucional. En consecuencia, la estrategia no estuvo orientada únicamente a una adopción genérica de tecnología, sino a la exploración de aplicaciones específicas que pudieran contribuir a optimizar tiempos, ordenar flujos de trabajo, facilitar el tratamiento de la información y asistir a los equipos en tareas de distinta complejidad.
Ello implicó comprender que la incorporación de inteligencia artificial debía responder siempre a una lógica funcional: mejorar procesos, aumentar eficiencia y generar mejores condiciones para el desarrollo del trabajo cotidiano.
Dentro de esta lógica, en una primera instancia y dado la madurez digital del organismo, se priorizó la adopción de plataformas no-code y low-code, en tanto ofrecen flexibilidad operativa, escalabilidad y una mayor capacidad de adaptación frente a la rapidez con que evolucionan los ecosistemas de inteligencia artificial. Como resultado de ello, durante el año 2025 avanzamos en la automatización de al menos un proceso en todas las Direcciones Generales del organismo mediante el uso de inteligencia artificial bajo dicha lógica, alcanzando reducciones de tiempo de hasta un 85-90% en la ejecución de estas tareas.
Cuadro de resultados
Entendimos que la incorporación de inteligencia artificial no podía agotarse en la mera incorporación de herramientas dentro de la rutina diaria del organismo. Su irrupción exigía repensar la forma de concebir el trabajo en el ámbito público, revisar procedimientos, redefinir dinámicas organizacionales e identificar qué capacidades debían fortalecerse al interior de la institución.
A fin de tornar operativa esta transformación cultural, definimos distintas líneas de acción: rediseño de procesos, orientado a adaptarlos a un entorno digital e inteligente; sensibilización de los colaboradores, mediante información clara y accesible sobre el funcionamiento y alcance de los sistemas de inteligencia artificial; identificación de oportunidades concretas de implementación para optimizar procesos internos; y fomento del uso responsable y estratégico de la IA, a través de capacitaciones específicas y de la emisión de directrices que orienten su adopción ética y eficaz.
Bajo este enfoque, pasamos de un modelo operativo apoyado en lógicas manuales y secuenciales a un modelo más inteligente, en el que el conocimiento humano y la tecnología se articulan de manera integrada y responsable.
La formación y capacitación de los equipos adquiere una relevancia central en este proceso. Partimos de una convicción clara: ninguna transformación tecnológica puede consolidarse si las personas que integran la organización no cuentan con los conocimientos y habilidades necesarios para comprenderla, evaluarla y utilizarla de manera adecuada.
Por ello, concebimos la capacitación no solo como una instancia de aprendizaje instrumental, sino como una condición de posibilidad de la transformación institucional.
Promovemos una apropiación crítica y responsable de las tecnologías, reforzando que los sistemas de inteligencia artificial actúan como asistentes del trabajo humano y no como reemplazo del criterio profesional. La formación de mandos medios y de los distintos colaboradores ocupa un lugar especialmente relevante, en tanto constituyen actores clave para traducir los objetivos estratégicos en prácticas concretas.
Si querés saber más de nuestras formaciones en IA, dirigite a la sección Oferta Académica.
No solo nos transformamos puertas adentro: nos posicionamos también como un actor activo dentro del ecosistema institucional vinculado a la inteligencia artificial. La transformación digital de un organismo público de gran escala -con más de 600 personas- llevada adelante de manera planificada y estratégica constituye un caso de referencia tanto a nivel local como internacional.
En esa línea promovemos la participación sostenida de los equipos en foros, congresos, seminarios y convocatorias internacionales, y desarrollamos instancias de capacitación dirigidas a otros organismos.
Durante 2025 avanzamos en la conformación de la Red Federal de Fiscalías de Estado, mediante la cual establecemos vínculos con distintas jurisdicciones del país para brindar asistencia técnica y acompañamiento a los procesos de transformación tecnológica de la abogacía pública argentina.
Asimismo, durante el año 2025/2026 establecimos alianzas estratégicas en materia de colaboración de IA con diversos organismos tanto locales como internacionales.
La incorporación de inteligencia artificial en un organismo público no puede desarrollarse al margen de un marco que regule su uso y establezca los principios y criterios que deben orientar su implementación. Asumimos esta premisa desde el inicio del proceso: no alcanza con innovar si esa innovación no se acompaña de reglas claras que garanticen transparencia, protección de datos, trazabilidad y respeto por los derechos fundamentales.
Tradujimos este lineamiento en acciones concretas: la elaboración de guías de uso ético y responsable de la inteligencia artificial, el diseño de una plataforma de transparencia activa para centralizar y publicar las soluciones desarrolladas, la implementación de una plataforma de privacidad de vanguardia como capa intermedia obligatoria para soluciones que procesen datos sensibles, y la incorporación de fichas de compliance ético y planes de gestión de riesgos algorítmicos en cada implementación.
Automatiza la recepción, clasificación y distribución de expedientes, reduce tiempos y mejora la trazabilidad documental.
Ver demoTrabajamos con principios, evaluaciones de impacto, estándares éticos y criterios técnicos que ordenan el despliegue de IA en el organismo.